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Al igual que en medicina se dice que “la edad
del hombre corresponde a la edad de sus arterias”, en el mundo
del deporte, podemos decir que “el atleta tiene la edad de sus
cartílagos”.
La relación entre práctica
deportiva y daño cartilaginoso articular es un tema que está
recibiendo cada vez una mayor atención por parte de los profesionales
del deporte, ya que parece más que demostrado, que el sobreuso
de las articulaciones en los deportes de alto rendimiento provoca
un desgaste acelerado del cartílago.
Existen dos factores que influyen
en el estado del cartílago del deportista: las cargas y la
estabilidad.
Las cargas intermitentes son beneficiosas
para la nutrición del cartílago, a no ser que sean excesivas
(levantamiento de pesos) o que sean demasiado continuas.
Por otro lado, las fricciones por
inestabilidad o movimientos demasiado forzados provocan fuerzas tangenciales
sobre el cartílago que favorecen su destrucción.
Los estudios realizados muestran
que la patología del cartílago articular aparece en
edades tempranas en los deportistas profesionales y que el sobreesfuerzo
articular es probablemente su mecanismo principal. Sin duda alguna,
los impactos repentinos y las cargas pesadas son factores de riesgo
de la patología del cartílago articular.
Como dice la famosa frase: “más
vale prevenir, que curar” y la experiencia demuestra que para
conseguir un buen rendimiento deportivo hay que cuidar y proteger
el cartílago de las articulaciones.
EL CARTILAGO ARTICULAR
El cartílago es un tejido
blanquecino, brillante y liso que tapiza los huesos de las articulaciones
de la rodilla, hombro, dedos....
La composición del cartílago
articular es:
- 20-40% de matriz extracelular,
en la que se incluyen: aproximadamente un 60% de colágeno y
un 40% de proteoglicanos, así como glucoproteínas, elastina
y sales de calcio.
- 2% de condrocitos (células
del cartílago)
- 60-80% de agua
La matriz extracelular confiere
al tejido sus especiales características biomecánicas.
Uno de sus principales componentes son los proteoglicanos que se unen
al ácido hialurónico formando grandes agregados que
dan estabilidad a la estructura del cartílago articular.
Los proteoglicanos, están formados por un núcleo central
proteico unido a cadenas de mucopolisacáridos o glicosaminoglicanos
como son: el condrotín sulfato o keratan sulfato.
Por otro lado, los condrocitos son las células responsables
de la formación (síntesis) de los diferentes componentes
de la matriz extracelular.
Estructura de la matriz extracelular

La nutrición de las articulaciones
en la prevención de lesiones
Hay que destacar el papel clave de
la nutrición en la prevención de lesiones. Hoy en día
todos somos conscientes de que, debido a que los huesos van perdiendo
parte de su masa, necesitan ser alimentados. Por ello tomamos grandes
cantidades de calcio, tanto directamente de los alimentos –
productos lácteos, a veces enriquecidos con calcio –
como a través de complementos dietéticos y medicación.
De la misma manera tenemos que empezar
a familiarizarnos con el concepto cada día más implantado,
de nutrir los cartílagos de nuestras articulaciones. Debemos
pensar que igual que nuestros huesos necesitan calcio, el cartílago
de la articulación necesita mucopolisacáridos, su principal
constituyente.
El desgaste de las articulaciones
es consecuencia de una pérdida de mucopolisacáridos,
principales constituyentes del cartílago.
Los mucopolisacáridos y su
función en la articulación
Los mucopolisacáridos o glicosaminoglicanos
(entre los que se incluye el Condroitin Sulfato, el keratan sulfato
y el ácido hialurónico), son unas sustancias que se
hallan presentes de manera natural en el organismo, y que los seres
humanos sintetizan y renuevan de manera fisiológica a lo largo
de su vida. Cuando los mucopolisacáridos se hallan en el organismo
unidos a una cadena proteica se les denomina Proteoglicanos.
Los mucopolisacáridos son
uno de los constituyentes de la matriz extracelular del cartílago
y cumplen una función estructural importante, aportando al
cartílago elasticidad y capacidad de recuperación frente
a las compresiones.
En determinadas situaciones fisiológicas:
personas de edad avanzada, en los que la tasa de renovación
está disminuida, o en aquellos casos donde existe un mayor
desgaste articular por un exceso de ejercicio, sobrepeso, etc., los
niveles de mucopolisacáridos en el cartílago disminuyen.
Cuando esto sucede, el cartílago articular pierde sus propiedades
elásticas y disminuye su capacidad de recuperarse frente a
las lesiones.

EVOLUCIÓN DEL PROCESO DE DESGASTE
ARTICULAR
FASE I FASE II FASE III FASE
IV
FASE I CARTÍLAGO SANO
FASE II FIBRILACIÓN: Esta fase marca el inicio del desgaste
del cartílago.
FASE III FISURACIÓN: Degradación más profunda
del cartílago. Presencia de fisuras pronunciadas en el mismo.
FASE IV ULCERACIÓN: Aparición del hueso subcondral en
la superficie articular, debido a la desaparición total del
cartílago.
Los mucopolisacáridos,
son los responsables de mantener unas adecuadas condiciones de hidratación
y elasticidad. Si disminuye su concentración, se empobrecen
las propiedades del tejido cartilaginoso, siendo este menos adaptable
y más degradable.
Los mucopolisacáridos han
demostrado aportar una mejora de la movilidad y un aumento del rendimiento
articular. Su acción es lenta, por lo que su efecto no es inmediato
pero sí muy duradero y positivo para el cartílago articular.
A nivel preventivo, los mucopolisacáridos
son el complemento alimentario ideal para el deportista dado el alto
riesgo de desgaste articular al que éstos se encuentran siempre
expuestos.
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